La eliminación de tatuajes con láser es un método común, seguro y eficaz para eliminar tatuajes no deseados. A continuación, lo que debes saber:
¿Cómo funciona la eliminación de tatuajes con láser?
Un láser especial Q-switched o láser pico emite pulsos cortos y de alta energía en la piel. Estos pulsos fragmentan los pigmentos de tinta en partículas muy pequeñas, que luego son eliminadas por el sistema inmunológico del cuerpo.
Datos clave
Duración por sesión: 5–30 minutos (según el tamaño y el color)
Número de sesiones: 3–10 o más, con intervalos de 6–8 semanas
Dolor: similar a un chasquido de una banda elástica o al propio tatuaje; se puede usar anestesia local o sistemas de enfriamiento
Colores: el negro es el más fácil de eliminar; los colores brillantes (verde, azul, amarillo) son más difíciles
Riesgo de cicatrices: bajo cuando lo realiza un profesional; mayor con un uso inadecuado
Ventajas
No invasivo (sin cortes)
Alta tasa de éxito en tatuajes profesionales
Seguro para la piel a largo plazo con cuidados adecuados
Posibles efectos secundarios
Enrojecimiento, hinchazón o ampollas
Cambios de pigmentación (zonas más claras u oscuras)
Picor o formación de costras
En casos muy raros: cicatrices
Cuidados posteriores
Aplicar frío (por ejemplo, compresas frías)
Evitar la exposición al sol (al menos 4 semanas antes y después)
No frotar la zona tratada
No aplicar pomadas sin consultar al médico
Mantener una buena higiene para evitar infecciones
Importante
El tratamiento con láser ofrece los mejores resultados y mayor seguridad cuando es realizado por cirujanos plásticos y estéticos o dermatólogos con experiencia.