El tratamiento vampir lifting (o Vampire Facelift) es un método natural y mínimamente invasivo para el rejuvenecimiento de la piel. Utiliza el propio plasma sanguíneo del cuerpo, rico en factores de crecimiento, para regenerar y revitalizar la piel.
¿Qué es exactamente el Vampire Facelift?
Vampir-Facelifting es un concentrado de plaquetas (trombocitos) obtenido mediante la centrifugación de la propia sangre del paciente. Estas plaquetas contienen factores de crecimiento que estimulan los procesos de regeneración y curación.
Procedimiento del tratamiento
Extracción de sangre: Se extraen aproximadamente 10–20 ml de sangre de una vena del brazo.
Centrifugación: La sangre se procesa en una centrífuga para separar el Vampir-Facelifting del resto de los componentes.
Aplicación o inyección:
Microneedling: el Vampir-Facelifting se introduce en la piel con microagujas.
Inyección: se inyecta directamente bajo la piel, por ejemplo, en el rostro, cuello o cuero cabelludo.
Áreas de aplicación
Rejuvenecimiento facial (anti-aging)
Reducción de arrugas y líneas finas
Mejora de la textura de la piel (poros, cicatrices, acné)
Caída del cabello (alopecia)
Ojeras
Estrías
Beneficios
Biológico y bien tolerado (autólogo, ya que utiliza tu propia sangre)
Bajo riesgo de reacciones alérgicas
Poco o ningún tiempo de recuperación
Resultados naturales
Estimula la regeneración natural del cuerpo
Posibles efectos secundarios
Leve enrojecimiento o hinchazón
Pequeños hematomas
Sensibilidad en las zonas tratadas
Duración y frecuencia
Duración del tratamiento: aprox. 45–60 minutos
Número de sesiones: se recomiendan 3–4 sesiones con intervalos de 4–6 semanas
Mantenimiento: 1–2 sesiones de refuerzo al año
Importante
Los mejores resultados y la máxima seguridad se logran cuando el tratamiento es realizado por especialistas en cirugía plástica y estética o dermatología.