La cirugía de nariz (conocida médicamente como rinoplastia) es un procedimiento quirúrgico que modifica la forma externa y/o la función de la nariz. Es una de las cirugías estéticas más comunes en todo el mundo, aunque también puede realizarse por motivos médicos (por ejemplo, para mejorar la respiración). A continuación, un resumen de los aspectos más importantes:
Motivos estéticos:
Giba en el dorso nasal
Nariz torcida o asimétrica
Nariz demasiado grande o demasiado pequeña
Fosas nasales anchas o punta nasal poco definida
Motivos médicos:
Desviación del tabique nasal
Problemas respiratorios
Secuelas de accidentes o traumatismos
Malformaciones congénitas
1. Rinoplastia cerrada:
Las incisiones se realizan únicamente dentro de la nariz
Cicatrices no visibles
Tiempo de recuperación más corto
2. Rinoplastia abierta:
Incisión en la columela (entre las fosas nasales)
Mejor visibilidad para el cirujano en casos más complejos
3. Rinoplastia funcional:
Enfocada en restaurar la respiración nasal
4. Corrección nasal no quirúrgica (con ácido hialurónico):
Corrección temporal mediante inyecciones
No requiere cirugía, pero no es una solución permanente
Consulta:
Evaluación de los deseos del paciente, examen de la nariz y, si es necesario, simulación del resultado.
Exámenes preoperatorios:
Análisis de sangre y, en algunos casos, tomografía (TC).
Cirugía:
Duración de 1–3 horas, generalmente bajo anestesia general.
Cuidados posteriores:
Férula nasal (aprox. 1 semana), hinchazón y hematomas son comunes.
Socialmente aceptable después de 1–2 semanas
Resultado final visible después de 6–12 meses
La hinchazón puede durar más tiempo, especialmente en la punta de la nariz