Un lifting facial (también llamado ritidectomía) es un procedimiento quirúrgico utilizado para reducir los signos visibles del envejecimiento en el rostro y el cuello. A continuación, un resumen de la información más importante:
Un lifting facial es un procedimiento de cirugía estética que elimina el exceso de piel, tensa los tejidos subyacentes (especialmente el SMAS – Sistema Músculo-Aponeurótico Superficial) y reposiciona la piel para lograr una apariencia más joven.
Tensar la piel flácida del rostro y el cuello
Reducir las arrugas profundas (por ejemplo, los pliegues nasogenianos)
Elevar las mejillas caídas (la llamada “zona media del rostro”)
Eliminar los jowls (papada lateral)
Mejorar la transición entre la mandíbula y el cuello



Mini Lifting
Procedimiento menor, indicado para exceso leve de piel y con un tiempo de recuperación más corto.
Lifting SMAS
Tensado de las capas profundas del tejido para resultados más duraderos.
Lifting Deep Plane
Interviene estructuras más profundas, ofrece resultados más naturales y es más complejo.
Lifting de la zona media del rostro (Midface Lift)
Eleva específicamente la zona de las mejillas.
Lifting de cuello
Se centra en el cuello y la zona del mentón, a menudo combinado con un lifting facial.
Lifting líquido
No es un procedimiento quirúrgico; consiste en inyecciones de rellenos y/o Botox.
Regreso al trabajo: aproximadamente después de 2 semanas
Vida social: después de 3–4 semanas
Ejercicio físico: después de 4–6 semanas