Existen dos tipos principales de láseres utilizados para el rejuvenecimiento de la piel:
1 – Láseres ablativos
Eliminan la capa superior de la piel (epidermis) y estimulan la producción de nuevo colágeno en la dermis subyacente.
Ejemplos:
Son más efectivos, pero requieren un mayor tiempo de recuperación (1–2 semanas).
2 – Láseres no ablativos
Penetran en las capas profundas de la piel sin dañar la superficie y estimulan la producción de colágeno.
Ejemplos: